En Báez 315, en el corazón de Las Cañitas, funciona Runfla, el restaurante del chef salteño Hernán Simesen de Bielke. La premisa es clara: un lugar al que se quiere volver a cualquier hora. Entre las 19.30 y las 21 la barra se llena de aperitivos y copas; más tarde llega la cena; los domingos manda el brunch.
El nombre, en lunfardo, habla de un grupo que se junta con un propósito común: sentarse a la mesa.
“La carta se piensa en base a lo que nos gusta comer y al momento; buscamos preparaciones que emocionen y en las que se note el trabajo detrás”, dice Simesen.
La cocina es creativa y para compartir. En la carta aparecen dátiles rellenos de paté de mollejas con shiso crocante, garrapiñada y wasabi; panisse de garbanzos con cheddar inglés; langostinos sobre arroz de coco crocante; humita con curry verde; y el sándwich de carnita en torta frita, con ternera, chipotle y pak choi.
Los domingos conviven huevos benedictinos, shakshuka y un Sunday Roast con Yorkshire pudding. En la barra hay cócteles de autor como el Penicilina Tropical, el Vermú Runfla y el Runfla Spritz. El local, pensado con la arquitecta María Emilia de la Torre, mezcla hierro, madera e iluminación tenue.
Simesen, que fue chef ejecutivo de Basa y cocinó en Salta, Venezuela y Nueva York, apunta a un circuito de domingo. “Gracias a su estratégica ubicación en Las Cañitas, Runfla se integra de manera ideal en un circuito dominical”, explica. Desde ahí se puede ir a los bosques de Palermo, al Planetario, al Barrio Chino o a los museos de la zona. Abre miércoles a sábado de 19.30 a 1 y domingos de 12 a 16.

