Salta no se recorre solo en auto o en bus. Las cabalgatas se convirtieron en una de las experiencias más pedidas para conocer el Norte argentino.
“Salta a caballo, una experiencia perfecta para redescubrir el Norte Argentino, sus paisajes y tradiciones”- Min. de Turismo.
El Ministerio de Turismo de Salta destaca que no hace falta saber montar: hay caballos mansos, protección homologada y recorridos de una jornada por las yungas y quebradas cercanas a la ciudad, aptos también para familias.

Quienes buscan un escenario más amplio pueden internarse en los Valles Calchaquíes. Allí las cabalgatas cruzan viñedos de altura, cardones y formaciones rojizas. Algunas propuestas incluyen paradas para comer empanadas cocidas en horno de barro y probar vinos Torrontés en bodegas boutique. El caballo cambia las distancias y la manera de mirar el paisaje: caminos rurales, cursos de agua y miradores dejan de ser un fondo para convertirse en parte del viaje. La cultura gaucha y la producción vitivinícola aparecen juntas, sin prisa, en un territorio donde el campo y el vino todavía se tocan.

Las travesías de alta montaña van un paso más allá. Duran varios días, incluyen pernoctes en puestos criollos y permiten compartir la vida cotidiana del campo salteño con baqueanos y guías locales. Ellos no solo conducen el recorrido: interpretan caminos, paisaje y costumbres rurales. Las experiencias oficiales trabajan con criterios de turismo sustentable, cuidado de los animales y preservación del entorno. La provincia mantiene una nómina de prestadores autorizados. Conviene consultar dificultad, duración y condiciones antes de salir, y contratar operadores habilitados.
